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Cepal: inversiones deben destinarse a infraestructura

El Economista

Las inversiones que realizan el sector público y el privado tienen que reorientarse a proyectos de infraestructura y medio ambiente, con la finalidad de que se cumplan los objetivos globales de desarrollo sostenible, pues son sectores de mucho mayor sostenibilidad y que son más compatibles con estas metas, indicó José Luis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En su participación en el foro Bancos Nacionales de Desarrollo y Bancos Verdes, Samaniego afirmó que el monto de la inversión para que se cumplan las metas de desarrollo sostenible global oscila entre los 3 y 14 billones de dólares.

“Es necesaria una inversión para los cumplimientos de los objetivos de desarrollo sostenible, entre 3 y 14 billones de dólares, en donde el sector medio ambiente e infraestructura dominan en la agenda”, aseguró el representante de la Cepal.

“Hay que ir —agregó— cambiando la orientación de la inversión, hacia opciones de mucho mayor sustentabilidad, mucho más compatibles con las metas climáticas, que sean de menores emisiones, que nos permitan puentear correctamente el presente con el futuro”.

Samaniego alertó sobre los costos de no actuar para cumplir las metas de desarrollo sostenible: “En caso de no hacer nada los costos estimados de impacto en la región serían aproximadamente cuatro puntos del Producto Interno Bruto regional”.

El representante de la Cepal abundó en que además de la inversión que se requiere para cumplir con las metas de desarrollo sostenible es necesario alinear instrumentos de política pública, reglamentaciones, decisiones financieras, política fiscal y el actuar de la banca de desarrollo a los 17 objetivos, que se establecieron desde el 2015.

“Pero para que esto se materialice (cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible), así como la agenda 2030 con respecto a las Contribuciones Nacionales Determinadas, se requieren muchos cambios importantes en políticas, en reglamentaciones, incluso en el rol que puede tener la banca central en América Latina”, expuso.

Samaniego habló de las amenazas que se tienen, principalmente en América Latina, para cumplir con estas metas, como el bajo crecimiento de la región y las diferencias que hay entre países con respecto a su comportamiento económico.

“En el caso de América Latina tenemos unas amenazas importantes, por ejemplo, la región mantiene su heterogeneidad y vemos un comportamiento muy diferenciado entre México y Centroamérica respecto del Cono Sur, que es mucho más dependiente de los mercados internacionales de materias primas; son economías mucho más primarizadas que las de Centroamérica y México (…) Hemos tenido años de contracción, vamos a crecer modestamente, 1.1% para el final del 2017 y tenemos una inflación que está más o menos bajo control.

EU preocupa, pero hay opciones

Entrevistado al término de su participación, Samaniego indicó que la postura de Estados Unidos de no reconocer los efectos del cambio climático puede representar un riesgo para cumplir estas metas; sin embargo, existen países comprometidos, sobre todo con el Acuerdo de París, para combatir esta problemática.

“Estados Unidos es el principal emisor, en términos per cápita, (de dióxido de carbono), aunque en términos de país es China (…) que Estados Unidos niegue la existencia del cambio climático, niegue la evidencia científica y, por lo tanto, mande señales a su economía de que no importa si se invierte en alto o bajo, el carbono es perjudicial y claro que dificulta el cumplimiento de las metas climáticas, pero, afortunadamente, el resto del mundo ha dicho que hay que continuar con el Acuerdo de París”, explicó.