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Pide BM mejor infraestructura

Reforma / Ulises Díaz

Cd. de México, México (25 agosto 2017).- En México, así como en otros países de América Latina, el desarrollo de nueva infraestructura se tiene que pensar en términos de mejor calidad, no mayor cantidad, señala el Banco Mundial.

En promedio, el gasto en infraestructura en el País es de 1.5 por ciento como proporción del PIB, lo cual es bajo en comparación del promedio regional que es de 3 por ciento, según el documento “Repensando la infraestructura en América Latina: gastando mejor para lograr más”.

Encima, el BM dice que comparado con otras áreas del mundo, el gasto es bajo. Por ejemplo, en los países del Este de Asia el gasto es de 7.7 por ciento o en el Medio Oriente es de 6.9 por ciento.

Ante esta escasez de recursos, lo que se destina tiene que ocuparse de mejor manera, repensando cómo es que se desarrollan los proyectos para que estos sean de mayor calidad y satisfagan mejor las necesidades, en lugar de sólo contar el desarrollo de obras.

“Muchos piensan que la solución sencilla es gastar más. Pero la estadística muestra que América Latina no tiene un gasto bajo en infraestructura, si se le compara con otras regiones, y de todos modos no cuenta con lo suficiente para satisfacer las necesidades”, dice el reporte.

En los países de la región se presenta un problema que podría resolverse si se gasta más eficientemente y con mayor calidad si se enfoca específicamente hacia donde se requiere atención, en lugar de la construcción de obras que no suelen ser de servicio a la problemática actual.

Muchas de las causas que explican la ineficiente inversión en infraestructura tienen factores exógenos al sector, incluida la falta de capacidad institucional para el planeamiento, la incertidumbre normativa y cuestiones relativas a temas presupuestarios y ejecución en muchos países así como ineficientes procesos de adquisición que contribuyen a los costos excesivos.

El Banco Mundial dice que en las áreas en las cuales se podrían mejorar son urbanización, energía, transporte y adecuaciones para enfrentar los efectos causados por el cambio climático.

“La inversión en infraestructura puede servir como un poderoso motor de crecimiento en América Latina y el Caribe ahora que la región emerge de seis años de desaceleración, incluidos dos de recesión.

“En el contexto actual de espacio fiscal reducido, es esencial que las inversiones sean tan eficientes como sea posible…”, dice.