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Suelos blandos, constante en edificios dañados: CICM

El Economista

El vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), Sergio Alcocer, consideró que en las primeras 800 inspecciones que han hecho las brigadas que encabeza la institución en los edificios afectados por el sismo no hay elementos para considerar que el reglamento de construcciones de la Ciudad de México deba modificarse porque no funciona, no encuentra evidencia de problemas por la calidad de los materiales y que los suelos blandos influyeron para el colapso de edificios.

De esas revisiones, 15% tiene daños estructurales, por lo que está fuera de funcionamiento.

“No se puede decir que el reglamento de construcción haya fallado porque se cayeron algunas edificaciones nuevas. Habría que revisar a detalle y es lo que estamos haciendo. Puede ser el caso de que aun utilizando el nuevo reglamento el criterio de diseño no fue el adecuado, le pegó la estructura de junto o que sí se construyó mal, no lo sabemos. En eso vamos a trabajar en las próximas semanas”, comentó.

En entrevista, dijo que las zonas de mayores afectaciones a inmuebles tienen en común estar ubicadas en las riberas donde estaban los antiguos lagos.

“En esa franja hay construcciones viejas, nuevas, no tan viejas, no tan nuevas, etcétera, y no se cayeron todas. Se cayeron algunas viejas y no tuvieron daños muchísimas nuevas”, explicó.

Luego del sismo de la semana pasada, en las instalaciones del CICM se reunieron integrantes del mismo, de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural, del Instituto de Ingeniería de la UNAM y de la Academia de Ingeniería, entre otros, como parte del protocolo de reacción frente al sismo.

Ahí se convocó a expertos en temas de seguridad estructural, peritos del colegio y expertos en ingeniería estructural. Luego de dividir la ciudad en 45 regiones, se integraron 29 brigadas (en algunos casos de 30 personas) encabezadas por un ingeniero estructural.

“Constatamos que los edificios de las zonas más cercanas a los primeros daños eran los más dañados, aunque había lugares de daños en otros sitios como la delegación Magdalena Contreras”, recordó.

Las brigadas del colegio se suman a las que realizan otros grupos de especialistas (como arquitectos y personal de Protección Civil local) que laboran en coordinación con el Gobierno de la Ciudad de México.

En su caso, hasta el lunes, de las 800 inspecciones a edificios realizadas, la mitad no tiene daños, 35% está en amarillo (con afectaciones menores) y el resto cuenta con daños estructurales, sin que ello implique que se tengan que demoler.

“Aún seguimos haciendo inspecciones, seguro ya rebasamos las 1,100 y aún faltan. Lo principal es que atendimos los temas de urgencia. Estamos depurando la información para mandarla al Instituto para la Seguridad de las Construcciones en la Ciudad de México. Vamos de la mano, para que ellos tengan la información de primera mano”, agregó Alcocer. En cuanto a la calidad de los materiales de construcción, añadió que “de lo que yo he revisado no se percibe una mala calidad de los materiales de construcción. A veces la ejecución no es la de mayor calidad”.

“Podrían arriesgar a la población”

Asociación alterna alerta por inspecciones “espurias”

Florencio Hernández, fundador del Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles (CMICAC), asociación independiente del Colegio de Ingenieros Civiles de México, pidió a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México hacer pública la información profesional sobre los Directores Responsables de Obra (DRO) que fueron acreditados entre el 2011 y 2015, porque eran integrantes de una administración “espuria” y ahora podrían estar revisando los inmuebles dañados por el sismo.

“Son unas 30 personas. Sabemos que son ingenieros con cédula profesional, como lo exige el reglamento de construcción, pero no nos consta que se haya llevado su procedimiento de acreditación como la marca la ley ni que hayan tomado los cursos o diplomados que acrediten su experiencia”, comentó.

Los DRO son las personas físicas auxiliares de la administración pública local con la atribución en todas aquellas actividades vinculadas con su responsiva, de ordenar y hacer valer en la obra la observancia de toda la normatividad relacionada con los procesos de construcción.

A pesar de contar con 20 años de vida y 10 directores acreditados, el CMICAC no fue convocado para participar en los inmuebles dañados en la Ciudad de México; sin embargo, sus integrantes sí han hecho varias inspecciones para particulares, porque cuentan con facultades para ello.

Adicionalmente, y sin ofrecer detalles técnicos, el presidente del colegio manifestó su preocupación por los peritajes que se han hecho a escuelas y hospitales, porque no tienen “profundidad” y podrían poner en riesgo a la población.

La lista del colegio

En conferencia de prensa, Hernández entregó una lista de los DRO que consideró que deben ser revisado en cuanto a su historial profesional, incluyendo al presidente “espurio” Francisco Gregorio López, que encabezó el colegio en el periodo que cuestionan (lo que originó un conflicto interno que aún no está debidamente cerrado).

Dicha lista fue cotejada con el listado de directores que publica la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, y aunque hay varios de ellos con el carácter de vigente, de otros no existe registro.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx