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Urgente, mejorar infraestructura en el AICM: IATA

La Jornada

Ciudad de México. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Jorge Chávez, de Lima, Perú, y la gestión aérea en Argentina son los tres ejemplos más críticos de infraestructura antigua e insuficiente en América Latina, aseguró la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA por sus siglas en inglés), al destacar que urgente que los gobiernos inviertan en mejorar las condiciones de infraestructura para satisfacer la demanda de pasajeros que se duplicará para el año 2034.

El organismo internacional criticó las disposiciones legales recién aprobadas por el Congreso Mexicano para que las aerolíneas compensen a los pasajeros por retrasos, entre otras, y señaló que los gobiernos deben ver a las aerolíneas como sus socios y facilitar la inversión.

“México, otra potencia económica regional, aprobó recientemente en el Congreso una legislación que, si se convierte en ley, debilitará la competitividad de las aerolíneas que operan en el país. La legislación, que modifica la Ley de Aviación Civil del país, permite el uso no secuencial de billetes aéreos, la obligación de indemnizar a los pasajeros por retrasos y la facturación gratuita de equipaje en vuelos domésticos”, alertó.

Durante la inauguración de su Convención Aual 73 celebrada en Cancún, el vicepresidente regional de IATA para América Latina, Peter Cerdá señaló que la industria aérea y los gobierno de la región deben tener presente que el desarrollo de infraestructura y una regulación inteligente son la clave para el desarrollo de la aviación en la región.

“Latinoamérica tiene todos los elementos necesarios para convertirse en una historia de éxito de la aviación, tales como aerolíneas competitivas y eficientes, una clase media en crecimiento, condiciones demográficas favorables y una orografía difícil que exige viajar en avión. Sin embargo, a excepción de Panamá y Chile, los gobiernos de la región no tratan a las aerolíneas como socios valiosos capaces de impulsar el desarrollo económico y social. Si Latinoamérica no atiende urgentemente sus problemas de infraestructura, podría dejar de ganar unos 42 mil millones de dólares en 2034″, dijo el ejecutivo.

Destacó que si se logran reunir esas dos condiciones, además de que se duplicará el aforo de pasajeros para el año 2034, la contribución del transporte aéreo al Producto Interno Bruto (PIB) regional podría pasar de 140 mil millones de dólares a 322 mil millones.

“La población latinoamericana quiere y necesita viajar dentro y fuera de su continente. Y los negocios dependen de enlaces aéreos eficientes entre mercados alejados. Desafortunadamente, los gobiernos de la región frenan el crecimiento sostenible con sus infraestructuras deficitarias y una regulación débil”, señaló el ejecutivo.

Expuso como ejemplos más “criticos” de aeropuertos latinoamericanos el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, “uno de los principales hubs de la región, limitado también por una infraestructura obsoleta”, consideró que el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “resolverá las limitaciones actuales, pero pasarán varios años antes de que México disfrute de sus ventajas”.

Advirtió que mientras se logra la construcción de la nueva terminal “el aeropuerto actual, en el límite de su capacidad operativa, sólo puede añadir nuevos vuelos en horario nocturno, por lo que es necesario que aplique plenamente las directrices mundiales de slots de la IATA para optimizar su capacidad”.

El organismo detallo que otro de los aeropuertos internacionales también en condiciones “criticas” es el Jorge Chávez, en Lima, Perú, “cuya baja capacidad está frenando la expansión y la oportunidad de convertirse en un centro de conexiones. Con una terminal diseñada para atender a 10 millones de pasajeros al año, el aeropuerto recibe actualmente la visita de 17 millones de pasajeros, lo que impide que las aerolíneas puedan aumentar su capacidad para satisfacer la creciente demanda”.

Mientras que de la ifraestructura en Argentina, dijo, “la gestión arcaica del tráfico aéreo en Buenos Aires y sus alrededores socava la competitividad de las aerolíneas de la región y provoca retrasos y vuelos más largos. El gobierno ha introducido cambios positivos en el marco regulatorio del país con la aprobación de nuevas rutas y nuevos operadores; pero urge la modernización del sistema de control de tránsito aéreo argentino para una aviación próspera”.